<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Quaderns 2011 - 2016 &#187; Editorial</title>
	<atom:link href="http://quaderns.coac.net/tag/editorial/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://quaderns.coac.net</link>
	<description>Revista d&#039;arquitectura i urbanisme</description>
	<lastBuildDate>Tue, 08 Aug 2017 08:09:43 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.5.1</generator>
		<item>
		<title>&#8216;Atlas de Clichés Políticos&#8217;. Editorial, Quaderns 266-267</title>
		<link>http://quaderns.coac.net/es/2016/05/266-267/</link>
		<comments>http://quaderns.coac.net/es/2016/05/266-267/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 03 May 2016 08:46:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>dprbcn</dc:creator>
				<category><![CDATA[266]]></category>
		<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://quaderns.coac.net/?p=4935</guid>
		<description><![CDATA[“Clichés, stock phrases, adherence to conventional, standardized codes of expression and conduct have the socially recognized function of protecting us against reality.” —Hannah Arendt, The Life of the Mind [1971-78]....]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><em>“Clichés, stock phrases, adherence to conventional, standardized codes of expression and conduct have the socially recognized function of protecting us against reality.”</em><br />
—Hannah Arendt, The Life of the Mind [1971-78].</p>
<p style="text-align: right;"><em>“Io ho presente ora il Palazzo della Ragione di Padova. Quando si visita un monumento di questo tipo si resta sorpresi da una serie di questioni che ad esso sono intimamente legate; e soprattutto si resta colpiti dalla pluralità di funzioni che un palazzo di questo tipo può contenere e come queste funzioni siano per così dire del tutto indipendenti dalla sua forma e che però è proprio questa forma che ci resta impressa, che viviamo e percorriamo e che a sua volta struttura la città.”</em><br />
—Aldo Rossi, L’Architettura della Città.</p>
<p>Según Aldo Rossi, el Palazzo della Ragione de Padua ejemplifica de manera paradigmática la imposibilidad de circunscribir la función a la forma, la fragilidad extrema de los lazos que las unen. Rossi utiliza ese ejemplo para poner en duda la existencia de un correlato directo entre los edificios y la manera en que estos se emplean y se transforman a lo largo del tiempo.</p>
<p>Pero si, siguiendo a Rossi, convenimos que la función no resulta reducible a la forma (ni viceversa), debemos concluir que tampoco la forma puede ser a priori política sino que, precisamente, esta sólo puede ser repolitizada una y otra vez, a lo largo del tiempo, en un inacabable ciclo recurrente. A esa conclusión llega en <em>L’architettura della città</em> cuando separa el hecho principal de la polis –la política–, de su construcción: la política como elección. Sin embargo, no podemos dejar de pensar cómo algunos de los actos más primordiales de la arquitectura no pueden desligarse de lo político, ni lo político de la forma en su estadio más primigenio. Un primer trazado, el cardo y el decumano –la marca sobre un suelo aún no colonizado– o la construcción de un muro –sin duda, una de las formas más elementales de la arquitectura–, pueden ser actos puramente políticos en la medida que trazan un adentro y un afuera, una forma de pertenencia.</p>
<p>En esos instantes, la arquitectura se presenta en su desnudez como un acto político no exento de violencia y la cuestión traslada entonces su foco no tanto al devenir de la arquitectura o a la capacidad política de la forma como a su estadio previo, a todo aquello que la antecede: ¿quién decide qué edificio se asienta en un determinado lugar de la ciudad? ¿Quién decide las leyes urbanas que preceden y predeterminan un universo de formas todavía por desplegar?</p>
<p>Si, como afirma Rossi, la imagen de la ciudad se elige siempre a través de sus instituciones políticas, la pregunta entonces recae sobre ellas, especialmente en un momento en que se reclaman nuevas formas de gobernanza.</p>
<p>Los múltiples movimientos sociales que se han producido en los últimos tiempos, desde el 15M hasta Occupy Wall Street en Nueva York pasando por Taksim Gezi o la plaza Tahrir, han revelado –pese a sus naturalezas y motivaciones distintas– no sólo un cambio profundo en la propia idea de espacio público y la forma en que este se ha ampliado a través de la tecnología, sino la exigencia compartida de nuevas formas de gobernanza más democráticas y transparentes. Precisamente, la pacificación y la homogeneización sistemática de esos espacios públicos evidencian hasta qué punto el espacio físico sigue siendo todavía el último escalafón en el que se puede representar e iniciar cualquier forma de renovación de toda hegemonía imperante. Más allá de las nuevas tecnologías, las funciones originalmente inherentes al espacio público, tales como la representación o la reunión –la celebración, la fiesta– se han mantenido inalteradas. El espacio público puede ser considerado sin duda como el espacio legítimo de celebración de lo político.</p>
<p>***</p>
<p>Este número de <em>Quaderns</em> explora algunos de los temas planteados en el número anterior, <em>House and Contradiction</em>. Si aquel estaba dedicado a las relaciones entre domesticidad y política, este pretende analizar la relación entre política y espacio público. Una continuación lógica si tenemos en cuenta en qué medida en la propia definición de lo doméstico a menudo se desdibuja el límite existente entre lo urbano y la casa, entre lo privado y lo público. Es imposible comprender lo doméstico sin comprender su unión indisociable con el espacio público, su naturaleza complementaria.</p>
<p>¿Cuál debe ser el papel del arquitecto frente al espacio público y la arquitectura en medio de una nueva voluntad regeneradora? ¿Cuáles son los límites –políticos, fácticos y legales– de la propia disciplina arquitectónica y de qué modo pueden ser redefinidas las reglas del juego? Al fin y al cabo, ¿cuál es la capacidad política real de la arquitectura?</p>
<p>Pese al carácter tópico de esas preguntas –de su pertenencia al mundo de los clichés–, la continua formulación de esas cuestiones recurrentes sigue siendo necesaria en la medida en que actúan como un talismán, como un acicate capaz de dotar de sentido a la arquitectura si queremos entenderla como lo que exactamente debería ser: una forma de compromiso.</p>
<p>—Ethel Baraona Pohl, Guillermo López, Anna Puigjaner, José Zabala. <em>Editores</em></p>
<p>/// En este número doble hemos contado con la colaboración de un amplio grupo de profesionales de diferente perfil, entre ellos Núria Alabao, Pier Vittorio Aureli, David Bestué, Josep Bohigas, Craig Bucley, Joan Busquets, Matilde Cassani, Curro Claret, Núria Colomé, Beatriz Colomina, Cristina Gamboa, Ignacio González Galán, Boris Groys, Owen Hatherley, Evangelos Kotsioris, Moritz Küng, David Martínez, Rubén Martínez, Anna-Maria Meister, Zaida Muxí,  Marina Otero, Ugo La Pietra, Dafne Saldaña, Manel Sangenís, Saskia Sassen, Malkit Shoshan, Pelin Tan y Oriol Vilanova.</p>
<p>En cuanto a la sección Observatorio, Nuevas Narrativas, la revista ha contado con la participación de los estudios Brandlhuber + Emde, Burlon; Barceló, Guerra, Santomà; Productora; Goig &#8211; Pol Esteve y The Decorators.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://quaderns.coac.net/es/2016/05/266-267/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Editorial: &#8216;Preservado al vacío*&#8217;</title>
		<link>http://quaderns.coac.net/es/2012/02/263-preservat-al-buit/</link>
		<comments>http://quaderns.coac.net/es/2012/02/263-preservat-al-buit/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 11:16:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ethel</dc:creator>
				<category><![CDATA[263]]></category>
		<category><![CDATA[números]]></category>
		<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[Preservat al Buit]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://quaderns.coac.net/?p=2065</guid>
		<description><![CDATA[Tradicionalmente, la preservación ha sido entendida como cristalización de lo existente. Preservamos. Pero, ¿cómo preservar lo que siempre cambia, lo que sucede en el interior de lo construido, el uso, es decir, la auténtica arquitectura?]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>&#8220;Toda época copia y pega la historia para satisfacer sus propios propósitos: el arte siempre persigue un interés determinado&#8230; Ninguna “reconstrucción histórica” es nunca realmente fiel al original; tampoco tenemos ni el deseo ni la convicción de adoptar el gusto de otra época. Mantenemos lo que nos gusta y desechamos lo que no.&#8221;</em></p>
<p>Ada Louise Huxtable, &#8221;The Joy of Architecture&#8221; (1978)</p>
<p><strong>Personaje 1</strong>: Cada época establece una relación particular con la arquitectura del pasado. Progresivamente disminuye la distancia entre la edad de lo construido y su necesidad de preservación.</p>
<p><strong>Personaje 2</strong>: Intervenir sobre arquitectura existente implica un ejercicio histórico pero a la vez historiográfico. No sólo porque se modifica un documento que captura y refleja un instante del pasado, sino porque el modo en que se modifica opera directamente sobre su comprensión futura, sobre el modo en que aparecerá representado.</p>
<p><strong>Personaje 1</strong>: Preservar, actuar sobre el pasado, significa proyectar retroactivamente la historia y por tanto implica reflexionar sobre los límites de la autenticidad. Por otra parte, ¿cuáles son los límites de la preservación? A menudo, cuando hablamos de preservación olvidamos que la esencia de lo preexistente era algo de lo que la gran Historia había hecho caso omiso, un olor, una experiencia sin la cual no es ya reproducible todo aquel universo particular.</p>
<p><strong>Personaje 2</strong>: La preservación ha estado al servicio de intereses políticos e ideológicos. ¿Quién y cómo decide qué debe ser respetado, qué puede destruirse? ¿Preservar es inventar la historia? ¿Cuáles son los límites de la reproducción? ¿Debe, por otro lado, ser reconstruido algo tiempo después de haber desaparecido? ¿Cuánto debe durar un edificio?</p>
<p>¿Son legítimos la réplica, la copia, el simulacro?</p>
<p><strong>Personaje 1</strong>: Tradicionalmente, la preservación ha sido entendida como cristalización de lo existente. Preservamos. Pero, ¿cómo preservar lo que siempre cambia, lo que sucede en el interior de lo construido, el uso, es decir, la auténtica arquitectura?</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*(Diálogo extemporáneo entre un personaje de 1876 y un personaje de 2011.)</p>
<p><strong>Imagen</strong>: Brodsky &amp; Utkin<br />
Columbarium Habitabile, 1989-90<br />
from &#8220;Projects portfolio, 1981-90&#8243;<br />
35 etchings, ed. of 30<br />
43&#8243; x 31-3/4 (F)<br />
Photo: D. James Dee<br />
Courtesy Ronald Feldman Fine Arts, New York / <a href="http://www.feldmangallery.com/pages/home_frame.html" target="_blank">www.feldmangallery.com</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://quaderns.coac.net/es/2012/02/263-preservat-al-buit/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Editorial: Parainfraestructuras</title>
		<link>http://quaderns.coac.net/es/2011/09/262-editorial/</link>
		<comments>http://quaderns.coac.net/es/2011/09/262-editorial/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 08 Sep 2011 06:15:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mario</dc:creator>
				<category><![CDATA[262]]></category>
		<category><![CDATA[números]]></category>
		<category><![CDATA[Ballard]]></category>
		<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[infraestructura]]></category>
		<category><![CDATA[Parainfraestructuras]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://quaderns.coac.net/?p=1237</guid>
		<description><![CDATA[Conscientes de la escasez de recursos, es momento de reactualizar y reprogramar, desde los márgenes, los rígidos modelos del pasado mediante infraestructuras flexibles alejadas de la retórica.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>“Al inclinarme sobre el parapeto de cemento advertí que un silencio inmenso se cernía sobre el paisaje. Por alguna extraña circunstancia, ningún avión estaba a punto de aterrizar o despegar en las pistas del aeropuerto. […] Examinando con atención este reino silencioso, que era el paisaje de mi vida, advertí que estaba ahora delimitado por un horizonte invariablemente artificial, parapetos elevados, terraplenes, rampas de acceso, empalmes de autopistas. Los vehículos estaban allí encerrados como entre las paredes de un cráter de varios kilómetros de circunferencia. El silencio continuaba.”<br />
J.G. Ballard, <em>Crash</em>*</strong></p>
<blockquote>
<p>Toda infraestructura, en cuanto elemento perteneciente a la configuración social del territorio, forma parte de un campo invisible, un ámbito más allá del contexto físico inmediato y tangible. Los puertos, terminales y redes son soportes vitales para nuestras economías. Sin embargo, la creciente velocidad y la rápida transformación de nuestros hábitos y formas de consumo han evidenciado también la fragilidad de los vínculos que existen entre su naturaleza –inmaterial y cambiante– y su soporte físico, haciendo cada vez más urgente la necesidad de reflexionar sobre las consecuencias atribuibles a la diferencia de tempos entre la arquitectura y las fluctuaciones del mercado, entre lo material y lo volátil.</p>
<p>Durante buena parte del siglo pasado, la arquitectura y el urbanismo siguieron perpetuando la representación heroica de las infraestructuras. En la sobrecubierta de <em>Space, Time &#038; Architecture</em>** no aparecía en primer plano un edificio, sino un nudo viario, del mismo modo que el <em>strip</em> de Las Vegas fue emblema del paradigma posmoderno. Esta concepción infraestructural se puso en entredicho durante la década de los sesenta y setenta, cuando algunos experimentos reivindicaron, no sin cierta ingenuidad, la posibilidad de una arquitectura instantánea capaz de evidenciar la disfunción que existe entre la vida útil de las infraestructuras, su producción y su consumo.</p>
<p>Nos parece que es momento de repensar un modelo infraestructural cuyos riesgos de quedar obsoleto aumentan cada vez más deprisa. Esta debería ser, precisamente ahora, una de las tareas de los arquitectos: reivindicar y domesticar un marco que habitualmente ha quedado desplazado de su ámbito de acción.</p>
<p>Conscientes de la escasez de recursos, es momento de reactualizar y reprogramar, desde los márgenes, los rígidos modelos del pasado mediante infraestructuras flexibles alejadas de toda retórica.</p>
<p>*Traducción de Francisco Abelenda, Ed. Minotauro, 2008.<br />
** Sigfried Gideon, <em>Space, Time and Architecture, the Growth of a New Tradition</em>, Cambridge, Harvard University, 1941.</p>
<p>Fotografia: <a href="http://www.cokebartrina.com/" target="_blank">Coke Bartrina</a> (Aeropuerto de Girona-Costa Brava)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://quaderns.coac.net/es/2011/09/262-editorial/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Este número: After the Party—Glòries—1993</title>
		<link>http://quaderns.coac.net/es/2011/04/after-the-party/</link>
		<comments>http://quaderns.coac.net/es/2011/04/after-the-party/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Apr 2011 20:00:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mario</dc:creator>
				<category><![CDATA[261]]></category>
		<category><![CDATA[Editorial]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://quaderns.coac.net/?p=24</guid>
		<description><![CDATA[Oportunidades que se presentan en aquello que no es específicamente arquitectura producida <em>ex novo</em>: formas de aprovechar, reinterpretar o reapropiarse lo existente generando valor más allá de lo construido.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong>&#8220;J’allais de fête en fête. Il m’arrivait de danser pendant des nuits, de plus en plus fou des êtres et de la vie. Parfois, tard dans ces nuits où la danse, l’alcool léger, mon déchaînement, le violent abandon de chacun, me jetaient dans un ravissement à la fois las et comblé, il me semblait, à l’extrémité de la fatigue, et l’espace d’une seconde, que je comprenais enfin le secret des êtres et du monde. Mais la fatigue disparaissait le lendemain et, avec elle, le secret&#8221;</p>
<p>A. Camus La chute. Paris: Ed. Gallimard, 1986 p.42</strong></p>
<p>En este primer número se abordan las condiciones de la situación actual tras una época de gran auge productivo. Se recogen aquí obras, filosofías de trabajo y líneas de pensamiento sensibles a las oportunidades que se presentan en aquello que no es específicamente arquitectura producida <em>ex novo</em>: formas de aprovechar, reinterpretar o reapropiarse lo existente generando valor más allá de lo construido. Proyectos en los que confluyen y se superponen diversos estratos temporales.</p>
<p>“After the party” hace aquí referencia a un instante de suspensión entre dos períodos y modos de afrontar la producción y la reflexión arquitectónicas marcados por lógicas distintas. Lo que distingue esos dos tiempos y modos de hacer tiene que ver con sus reglas de juego, con las condiciones y constricciones de la arquitectura en contextos sociales o económicos distintos. Ese instante de suspensión sobre el que nos encontramos no pertenece a ninguno de esos tiempos y, precisamente por ello, reclama una respuesta, la toma de partido en una u otra dirección, la formación y asunción de sus propias reglas.</p>
<p>Sin embargo, no se trata aquí de proyectar una mirada melancólica o moralizante sobre el pasado inmediato, sino de reactualizar una exigencia crítica que nos permita afrontar las renovadas y cada vez más exigentes reglas del juego que el panorama actual impone. En ese sentido, 1993 y la plaza de Les Glòries revisitados desde el presente son, en más de un aspecto, un tiempo y un lugar de oportunidad.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://quaderns.coac.net/es/2011/04/after-the-party/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
